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domingo, 11 de noviembre de 2018

Revueltas campesinas y origen del anarquismo andaluz

Mucho se ha escrito y discutido sobre la existencia o no de una organización terrorista anarquizante en la Andalucía del XIX, conocida popularmente como la Mano Negra. Supuestamente, la susodicha es la responsable de la inestabilidad política en el sur de España durante todo el mencionado siglo, plagando de atentados el campo y la ciudad andaluza decimonónica. No dedicaré por tanto más tiempo a dicha discusión, sino a realizar un relato de los hechos a la misma atribuidos y a su contexto más próximo.

Así, podríamos comenzar por establecer los orígenes ideológicos de los movimientos campesinos andaluces. Para ello, resulta imprescindible nombrar a aquel que votase, allá por 1823, la destitución en Cortes de Fernando VII, don Joaquín Abreu, quién más tarde, en 1831, habría conocido en Francia a Carlos Fourier, un utopista que influyó de manera decisiva en su pensamiento. A su regreso a España, Abreu se dedicó a la difusión de sus ideas en El Eco de Madrid, y en su entorno más cercano, en la ciudad de Cádiz.

No se puede descartar su influencia en los acontecimientos que se sucederán entre finales de los años treinta y mediados de los cincuenta en la provincias de Cádiz, Sevilla y Huelva, donde de forma aislada pero sucesiva se producen levantamientos violentos, ocupaciones de tierras y reparto de las mismas, así como de ganado, todos ellos abortados, en ocasiones con la intervención del ejército. Resulta complicado, por su dispersión y falta de uniformidad, establecer patrones comunes o causas directas que los provocasen, sin embargo sí parece haber sido determinantes la desamortización de Mendizábal y la sublevación de La Granja. También, las leyes agrarias de Carlos III podrían estar detrás del descontento del campesinado andaluz.

Más tarde tendría lugar la última gran desamortización, la de Madoz, en mayo de 1854, a lo que seguiría meses más tarde el levantamiento originario de la revolución liberal, que daría origen al conocido como bienio progresista. Inmediatamente se producen las primeras detenciones de las que tenemos constancia en relación con los sucesos de las dos décadas anteriores, acusados de formar parte de una asociación secreta y de subversión del orden social establecido.

En 1857, se constata un nuevo levantamiento en la provincia de Sevilla, éste mejor documentado que los anteriores. Unos ciento cincuenta trabajadores entran a plena luz del día en El Arahal y Utrera de forma simultánea, tomando por sorpresa a la Guardia Civil hasta tal punto que accedieron sin violencia al archivo municipal, que destruyeron en parte, así como el de alguna escribanía. Estos hechos, condenados por los partidos políticos, que no alcanzaban a darles explicación, según parece, eran vox populi, y fueron inmediatamente denunciados y perseguidos por el Ejército y la Guardia Civil, dando caza a la mayoría de los partícipes en la serranía de Ronda. Todos ellos fueron condenados a muerte por el Consejo de Guerra, siendo fusilados sus líderes de acuerdo con el fallo. No sucedería así con aquellos que fueron detenidos más tarde, sentenciados en la misma medida por el tribunal, pero que gracias al clamor popular y a la intercesión de los partidos que reclamaron clemencia a la Reina, vieron como la pena de muerte les fue conmutada. Más tarde, la autoría intelectual sería atribuida a una organización, supuestamente comunista, descubierta en el Arahal. 

Como vemos, hasta ahora toda la actividad registrada aquí se halla circunscrita a Andalucía occidental, si bien no se limita a ella. Sí lo hace, sin embargo, al área localizada al sur del río Guadalquivir. Esto responde a las características geográfico-climáticas que hacen de esta zona el entorno agrario por excelencia de la región, frente a un norte minero y pecuario altamente despoblado. Así, observamos cómo cerca de Antequera se subleva el albéitar de la localidad, a consecuencia de una condena dictada sobre el mismo por el alcalde de la ciudad en relación a un movimiento popular sedicioso, otra vez en verano, como ya sucediese en El Arahal y Utrera. Parte junto con algunos seguidores a la provincia de Córdoba, donde lo encontramos días más tarde rindiendo al cuartel de la Guardia Civil y reclamando suministros. Tras reunir un importante grupo, toma la localidad de Loja, donde subleva al pueblo y planta cara al Ejército, resistiendo por cuatro días, tras lo que decreta abandonar la ciudad y huir. Detenido y condenado a muerte, es indultado por el Ministro de Gobernación. Al ser preguntado por la motivación de sus acciones, este contestó que lo hacía “contra la monarquía” y por “la democracia”.

Con la sublevación de la leva en 1868 y una nueva revolución, conocida esta como La Gloriosa, se suceden desde el mismo día siguiente los alzamientos campesinos y la toma de tierras adquiridas por la burguesía tras las sucesivas amortizaciones en la provincia de Cádiz primero, Huelva y Sevilla después, y, de forma más excepcional, Málaga y Córdoba, aconteciendo en numerosas ocasiones en las mismas localidades que en el segundo cuarto del siglo. La reacción de los terratenientes no se hizo esperar, negándose a desempeñar cargos públicos y manifestando su enemistad con la Revolución; a ello siguió la del Gobierno, enviando al Ejército en defensa de los propietarios, que desalojaron a los campesinos de las tierras ocupadas y disolvieron las milicias que había participado en la consecución de la Revolución, a las que desarmaron no sin resistencia.

De esta forma quedaron sofocadas las diferentes revueltas que, sin embargo, volverían el año próximo a la provincia Cádiz, una vez más en verano, tras conocerse la continuidad de la monarquía, si bien en una nueva dinastía, por la decisión tomada en las Cortes constituyentes. El mismo general Prim afirma la coordinación y gran madurez de los insurrectos, a quienes reconoce como “gente del campo” armada, frente a la desorganización de la anterior revuelta y la participación en ella de parte del proletariado urbano, al menos del gaditano. Esta sucesión de contratiempos y desengaños pudo llevar al pueblo andaluz a renegar de los cauces políticos establecidos, siendo fundamental para allanar el camino a la entrada del anarquismo.

Además, en 1868 el italiano Giuseppe Fanelli ya había hecho su aparición en España, sembrando el germen de lo que aquí sería el anarquismo. Sus ideas no tardaron en impregnar la mente de quienes las habían escuchado, creyéndose iluminados por una verdad absoluta. En poco tiempo, estas llegaron a Andalucía, donde surgieron nuevos grupos en Arahal, Lora del Río y Arcos de la Frontera, a los que siguieron otros en la provincia de Cádiz y en las pequeñas poblaciones del bajo Guadalquivir. La idea era llevada de pueblo en pueblo por voluntarios que se ofrecían para transmitirla. Hacían reuniones, escuelas nocturnas para enseñar a leer, propaganda antirreligiosa, se fomentaba la comida vegetariana y la abstención alcohólica, llegándose en ocasiones a prohibir el tabaco.

A raíz de la expulsión de Bakunin y sus simpatizantes de la Internacional, éstos decidieron reunirse quince días después en Saint-Imier, en el cantón del Jura suizo. Allí asistieron los delegados españoles González Morago y Farga Pellicer, quienes volvieron entusiasmados y se apresuraron a convocar un Congreso Regional que habría de celebrarse el 26 de diciembre de 1872 en el teatro Moratín de Córdoba, al cual asistieron 54 delegados representando a los miembros de 236 federaciones locales y 516 sindicatos. Las conclusiones de Saint-Imier fueron aprobadas por unanimidad, dando lugar a la primera organización puramente anarquista en España, declarándose las secciones locales y sindicales “soberanamente independientes”, perfectamente libres de renunciar cuando gustasen a su adhesión a la Federación.

Pero en este mismo periodo, los bandoleros, héroes populares hasta entonces, se vuelven ahora contra los propios campesinos. Ante la venta de las tierras comunales, la presión de los mismos era creciente, una situación a la que había que ponerle freno. Así, entre 1868 y 1873, cada vez que un bandolero era detenido, los caciques forzaban su liberación para ponerlos a trabajar a sus órdenes, actuando como represores de aquellos que protestaban, generando un percance terrible contra los intereses de los mismos.

Como contraprestación al cambio de bando de los bandoleros, a partir de 1870 comienzan a unirse con las organizaciones obreras pequeños arrendatarios y aparceros, que a menudo se veían obligados a buscar trabajo asalariado para complementar sus ingresos, viéndose en una situación similar a la de los jornaleros, quienes habían protagonizado hasta entonces sus protestas, rechazando el trabajo a destajo y pidiendo el aumento del salario. Esta asociación fortaleció notablemente la lucha campesina. Sin embargo, muchos de ellos se veían obligados a buscar trabajo fuera de sus municipios, por lo que se veían distanciados de los intereses de los jornaleros. En Córdoba, en muchas asociaciones campesinas se modificó la definición de trabajador para que pudiesen participar pequeños empresarios empobrecidos, limitándose el acceso a aquellos que poseyeran menos de dos o tres hectáreas de tierra, quedando el resto excluido.

Con la llegada de la I República, Sevilla, Cádiz, Jerez y Málaga se declaran independientes. Del mismo modo hicieron, aunque sin éxito, Córdoba y Jaén. Los cantonalistas compartían muchos puntos con los anarquistas, como el anticlericalismo, manifestado en Sevilla con la conversión de la catedral en un café. Sin embargo, estos no tuvieron suficientes apoyos y, en el mes de julio, el general Pavía entró en Sevilla con un puñado de tropas, y con una mezcla de tacto y de firmeza restableció el orden en Andalucía.

Tras el fracaso de la I República, el 10 de enero de 1874, se decretó la disolución “por motivos de seguridad” de la Asociación Internacional de Trabajadores en España. Esto devolvió a la clandestinidad a los asociados, que crearon pequeñas sociedades secretas. En Jerez, la muerte de perros de guardia se extendió por la zona para que estos no pudieran ladrar a su paso, camino de las secretas reuniones nocturnas. Este periodo acabó en 1881 con la llegada al poder del gobierno liberal de Sagasta, legalizando los sindicatos y las organizaciones obreras. Al año siguiente, en 1882, se celebró un nuevo congreso en Sevilla, ante la perspectiva de pasar a la legalidad, limitando la lucha al debido uso de la huelga. Sin embargo, se presentaba un problema. La huelga, para realizarse efectivamente, necesitaba de un fondo económico para subsistir, algo que muchos campesinos andaluces no se podían permitir. Se buscó una forma de conciliación, pero un grupo autodenominado ‘los desheredados’, compuesto por varias secciones de Jerez y Arcos de la Frontera, abandonó la Federación en defensa de la lucha violenta. Además, a esta situación había que añadir la particularidad de la huelga en el campo en época de cosecha, ya que no supondría quedarse sin comer unas horas o días, sino probablemente el resto del año.

En esa época, en la cárcel de Jerez había más de cuatrocientos presos por asesinato o asociación ilícita en relación con los sucesos del campo, escogidos según parece arbitrariamente de entre los miles de militantes con que contaban las más de ciento cincuenta federaciones. Condenados por pertenencia a una organización secreta, por haber participado de sus acciones o de su presunto jurado popular, muchos fueron ajusticiados y otros muchos perecieron allí. La represión fue grande, pero hasta final de siglo se tiene constancia de nuevos levantamientos, como el de Jerez de 1891, motivado por la huelga de Barcelona, en la que en nombre de la revolución social los campesinos en armas tomaros la ciudad durante algunas horas, hasta que fueran desalojados con gran violencia por la policía y condenados a trabajos forzosos.

Por Carlos Albo Rodríguez, artículo publicado originalmente en The Social Science Post.

jueves, 26 de mayo de 2016

Crónica sobre la Charla-coloquio sobre “Sexualidad libertaria”, organizada por CNT Andújar.

Continuando con el ciclo de charlas, en la Asociación Vecinal de “Las Vistillas”, que ya vienen siendo habituales, el pasado viernes 20 de Mayo  tuvimos la ocasión de presentar otro tema de interés.

Siguiendo la dinámica de nuestras anteriores charlas (Historia Social de la Mujer Occidental y Género y Feminismo) en las que hemos abordado aspectos en relación al papel de la mujer y la lucha feminista, en esta ocasión hemos querido tratar las relaciones afectivas y sexuales desde un punto de vista libertario. Para ello hemos tratamos la anarquía relacional y la teoría queer.

Ambas teoría están relacionadas: la primera trata sobre el amor libre, cuyo objetivo es que las relaciones amorosas se desenvuelvan espontáneamente, sin estar sometidas a reglas preestablecidas. La segunda, la teoría queer, aboga por un análisis radical de la norma y los sistemas de género, sexo y sexualidad establecido, proponiendo la abolición de toda normatividad en favor de la diversidad que es el valor más importante para lo queer.

A partir de la exposición y del análisis de los conceptos, se realizó una muestra de las similitudes que existe entre la anarquía relacional o la teoría queer con la filosofía anarquista y libertaria.

Para ver las imágenes consulta nuestra cuenta en flickr:
https://www.flickr.com/photos/cntjaen/with/26662043644/

jueves, 16 de octubre de 2014

Entrevista de TPH a la Unión de Grupos Excursionistas Libertarios

Entrevista del Periódico Anarquista Todo Por Hacer a la Unión de Grupos Excursionistas Libertarios:

 Desde nuestra recién estrenada sección de deportes, hemos decidido dar voz a un proyecto que conocimos allá por mayo en Badalona, cuando los/as compañeros/as del Grup Anarquista Sedició nos invitaron al Maig Llibertari. Algunos de ellos formaban parte de un grupo de excursionistas adheridos a una federación y aquello, para qué negarlo, nos gustó.
Como todo en esta vida, cualquier posibilidad de ocio se convierte en negocio para algunos/as, y la montaña no es una excepción, desde la UGEL intentan combatir la mercantilización de los espacios naturales con nuestras mejores armas, el apoyo mutuo y la solidaridad. Así que sin más dilación, aquí os dejamos la entrevista, que agradecemos enormemente que hayan tenido tiempo y ganas de responder.

-Lo primero que nos gustaría es que os presentarais brevemente. ¿Qué es la UGEL? ¿Cómo surge? ¿Con qué objetivos?

La UGEL (Unión de Grupos Excursionistas Libertarios) surge como muchos otros grupos, cuando unos compañer@s aficionados a la montaña, de diferentes localidades, se encuentran y comienzan a comentar las vivencias de sus excursiones. Enseguida van saliendo los temas de las complicaciones que hay hoy en día, desde el compañer@ que le gusta la alta montaña y apenas puede realizar por los costes que le suponen las noches de refugio, al compañer@ que le gustaría hacer pero no tiene material, etc. También comentamos con quién solemos ir a la montaña, ese grupo de compañer@s típico del pueblo o municipio y, llegados a este punto, es cuando se nos enciende una bombilla y pensamos, ¿porqué no crear una red entre estos grupos para, mediante la solidaridad y la autogestión, ayudarnos mutuamente y así disfrutar tod@s de la montaña?
Con esos propósitos son los que fundamos la UGEL, una red que conecte los grupos que están adheridos a ella prestando material y ayudando económicamente a los compañer@s, así como potenciando el intercambio de información y experiencia. De eso hace solo dos años y actualmente ya somos 5 grupos en las poblaciones de Sant Feliu de Llobregat, Cornellá de Llobregat, Terressa, Sabadell y Badalona y gracias a donaciones y compras de material y a la caja de resistencia, tenemos un armario con material diverso que pudieran necesitar los grupos; tiendas, bastones, piolets, crampones arneses, mochilas, etc.
y tan solo nos financiamos con las cuotas de nuestr@s afiliad@s y los actos o cafetas que podamos realizar.

-¿Por qué una federación? ¿En qué aspectos trabajáis más allá de los meros grupos independientes?

El tema de ser una federación o asociación de grupos es por el mero hecho de que los grupos son independientes entre sí. Cada grupo puede realizar las excursiones que le plazca, cuando y donde quiera, del mismo modo que pueden informar/invitar al resto de los grupos o no, eso depende de las decisiones que tome el grupo que realiza la excursión. Las funciones de la UGEL quedan sólo a nivel administrativo. Ceder material, si lo solicitan los compañer@s y si algún grupo necesita que se le financie parte de la excursión (siempre y cuando la caja lo permita), así como las convocatorias de las asambleas generales de toda la organización. Es estas asambleas nos reunimos miembros de todos los grupos locales y marcamos los objetivos que queremos conseguir a medio y largo plazo de manera unitaria. Actualmente hemos iniciado un proyecto histórico sobre las rutas que utilizaron los maquis.

-¿Qué tipo de actividades deportivas practicáis? ¿Os limitáis únicamente al senderismo?

Básicamente, sí, nos dedicamos al senderismo de todo tipo, aunque debido a nuestra posición apoyamos y apoyaremos siempre todo tipo de deporte amateur o no-profesional.

-¿Cómo se gestionan las salidas? ¿Planteáis diferentes opciones o excursiones dependiendo de las características de los participantes (gente mayor, niños, principiantes…)? ¿Generáis materiales de vuestra excursiones: mapas…?

Cada grupo gestiona sus propias salidas, yo puedo explicar cómo lo hacemos dentro del grupo local al que yo pertenezco (Penya Muntanyera Llibertaria Sant Feliu). En nuestro caso cualquier compañero puede plantear una excursión de la dificultad que él crea conveniente. En este caso quien propone la salida deberá ser el principal responsable de conocer la ruta, o estudiarla (siempre recomendamos que todo el mundo eche un vistazo previo a la ruta) así como de informar a los compañer@s del material necesario y de la duración aproximada. Finalmente lo único que se intenta buscar en consenso es la fecha para realizarla, así como el invitar al resto de la organización o no. A veces las salidas salen casi improvisadas o con muy poco tiempo de anticipación como para avisar al resto de compañer@s de los otros grupos, para eso realizamos las crónicas posteriores. Por si alguien que no pudo asistir quiere consultar toda la información para realizarla. En nuestro caso, que nos gusta la alta montaña e intentamos repartir la dificultad en las rutas, para facilitar que puedan venir también principiantes o gente mayor…

- Más allá de la mera práctica deportiva, también hacéis especial hincapié a todo aquello que rodea a la montaña como espacio de ocio, a su consecuente mercantilización como un apartado más de la sociedad capitalista: la gestión de los refugios y las sendas, la conservación de los espacios naturales… ¿Podéis ahondar algo en este tema?

Nosotros podemos contar la experiencia que vivimos en Cataluña, no sabemos cómo funcionan las federaciones de otras regiones, pero lo que es obvio es que en los últimos 20 años la montaña ha sufrido una transformación importantísima. Se ha pasado de pequeños pueblos aislados dedicados a la ganadería y la silvicultura y cuatro locos subiendo montañas, a poblaciones más grandes, con mejores accesos para acceder a las innumerables pistas de esquí, deportes de “aventura” o las propias excursiones a la montaña. Es por eso que todo el mundo ha querido sacar tajada, la Federación de Entidades Excursionistas de Cataluña o FEEC es la federación que se ha hecho con el control de los refugios de montaña y los explota como hoteles de lujo y del mismo modo, los que no son considerados rentables, por la poca presencia de excursionistas, suelen dejarlos cerrados o inhabilitados (quitando las puertas y las ventanas junto con todo lo que hay en el interior).
Otro ejemplo es el parque nacional de Aigüestortes y Sant Maurici, al ser un parque que abarca tres comarcas (Alta Ribargorza, Vall d´Aran y Pallars Sobirá) tiene diferentes puntos de entradas pero casualmente las dos entradas más utilizadas por los excursionistas han sido cortadas al tráfico de coches dejando tres opciones: acceder al parque caminando a través de una pista forestal de más de 8 km, entrar por otro acceso o alquilar un taxi (únicos vehículos que pueden circular), en el pueblo donde el alcalde es el dueño de la empresa de taxis. Mucha coincidencia, ¿no?

-Desde nuestra experiencia propia, el excursionismo nos reporta mucho más que unas horas de ejercicio y aire libre, ¿qué creéis (o pretendéis) que suponen vuestras salidas en ámbitos como la socialización, el aprendizaje o el trabajo en grupo?

Intentamos que haya un poco de todo en las excursiones, desde los compañer@s más veteranos que comparten su experiencia con los principiantes, ya que hay gente que no sabe ni cómo colocarse la mochila para luego no padecer de la espalda. Algunos compañer@s están muy sensibilizados con el tema de la naturaleza, lo que da pie a charlas sobre que se puede y que no se debe hacer en montaña y como movernos por ellas realizando el más mínimo de los impactos en la naturaleza. Respecto al trabajo en grupo es éste el principio fundamental en el que se sustenta tanto el anarquismo como el alpinismo y por tanto es un concepto que lo tenemos tan por la mano que es imposible que cualquier principiante no se contagie de él.

-Desde un punto de vista histórico, los grupos de excursionistas que se crearon a principios del siglo XX en el Estado fueron uno de los pilares sobre los que se apoyó la introducción y desarrollo de las ideas naturistas en la Península. ¿Veis vuestra actividad reflejada en aquellas prácticas?

Por supuesto que sí, es más, no hay nada que nosotros hayamos inventado. Prácticamente todo lo que realizamos ya se hizo en su época por los ateneos libertarios de principio de siglo. Está el caso del grupo excursionista “Sol y Vida” que estaba en el Ateneo Libertario de el Clot (barrio barcelonés) que lo llevó un par de pasos más allá de las excursiones y charlas sobre la montaña, tanto en el ateneo como al aire libre. Uno de sus miembros Joan Padreny escribió un libro (Necesidad del excursionismo y sus influencias libertarias en los individuos y los pueblos) y el mismo grupo formó parte de la asamblea fundacional de la F.A.I. (25 de julio de 1927) donde se trató un punto expuesto por ellos, el promover la propaganda y la comunicación entre los pueblos mediante excursiones.

-Por último, nos parece muy interesante otro aspecto que vemos que acompaña a algunas de vuestras salidas, el de la recuperación de nuestra historia, la de los revolucionarios. Más si cabe en vuestro ámbito geográfico, son muchas las posibilidades de recorrer los antiguos frentes de la guerra civil o los pasos del maquis. ¿Os planteáis este como un objetivo más de los grupos? ¿Tenéis algún proyecto en este sentido?

Sí, ahora mismo estamos realizando un proyecto con relación a los maquis. Queremos diseñar una ruta que, contrastada con historiadores, sea lo más fiel posible a la que utilizaban algunos grupos para salir del país o para entrar. La ruta va desde la frontera francesa a la población de Manresa, próxima a Barcelona, queremos imprimirla en mapas y acompañarlos con una guía histórica sobre la ruta, con información sobre los maquis más relevantes, los grupos que actuaron por la zona, las actividades que realizaron etc. Este proyecto es bastante faraónico por lo que estamos colaborando todos los grupos aportando información. Esperamos tenerlo bastante avanzado o casi terminado para el próximo verano.
A pesar de que los/as compañeros/as de UGEL ya han tocado el tema, nos gustaría destacar el papel que el excursionismo ha tenido en los/s revolucionarios/as a lo largo de la historia.
Las salidas al campo son a la vez un ejercicio saludable y una forma de comunión con la naturaleza, que nos hace (o al menos a algunos/as) descansar del ritmo de las ciudades y desconectar. Encontrar parajes que nos sobrecogen y que nos hacen pensar en lo repugnante del cemento cuando mirando hacia arriba solo podemos ver cumbres lejanas. La montaña a su vez es, y ha sido, un espacio de socialización y donde el apoyo se convierte en algo imprescindible, un espacio donde retarnos a superar nuevos obstáculos, juntos/as.
Pero al mismo tiempo es una parte de nuestra historia, son caminos por donde transcurrieron la lucha y la resistencia, son claros donde se conspiró, fueron espacios seguros para quien los conocía, bosques donde cayeron o se salvaron compañeros perseguidos. Conocer la montaña es, en ocasiones, conocer la historia. Y al mismo tiempo honrar y recordar a quienes los recorrieron.
Desde esta publicación promovemos el deporte y promovemos la montaña, y es una de nuestros intereses que surja en Madrid un grupo como la UGEL, que mediante el apoyo mutuo contrarreste las limitaciones económicas a las que nos enfrentamos cuando hablamos de material deportivo especializado, al tiempo que tejemos redes para conocernos mejor y llegamos a otras personas con nuestras prácticas desde lo saludable y divertido.


lunes, 14 de abril de 2014

De repúblicas y republicanes


Otra vez llega al Estado español el jolgorio que incita (a muches) la Segunda República. Tanto jolgorio es que piden una tercera, con su primer ministre, presidente de república, su parlamento, y todo. Vaya, una república al completo. En la televisión saldrán les de siempre: les progres del PSOE haciéndose pasar por eso que no son, les típiques de los sindicatos generales con sus consignas, algune que otre de IU para salvar la casa (y para meter algún que otro voto más al saco), intelectuales de turno, actores, cantantes… etcétera y etcétera.

Las calles de las grandes ciudades se llenarán de banderas tricolores. La gente cantará, gritará, solidarizará, y marchará. Darán discursos, comidas (y bebidas), panfletos, contarán batallitas, mencionarán a tal abuelo famosete, a tal abuela irreductible, aplaudirán y lanzarán vítores llenos de júbilo. Tal vez no este año, pero alguno de estos que viene, con el poder de la palabra y la democracia electoral conseguirán derrocar a la monarquía del Estado español. El voto les dará la libertad (piensan elles). Alzarán a las masas adormecidas para que vayan a votar en tropel a los colegios. Las salas se llenarán de votos republicanos. Si no consiguen un referéndum, seguirán marchando y dando consignas para que IU salga con mayoría absoluta en las próximas elecciones (que ya desde la última vez que ejercí mi derecho democrático se me ha olvidado cuándo son). Entonces llegará la tan aclamada Tercera República Española.

Cuando eso suceda se llenarán las calles de gente gozosa. Gente que de tanta alegría llorará sin control. Habrá fiesta por semanas y les pérfides de la familia Borbón mirarán el espectáculo desde algún lugar remoto (pero no tanto, cuidado). Se inaugurará un nuevo ciclo, con muchas caras nuevas en el Congreso. Ánimos renovados y energía nueva para democratizar a España. 

Harán leyes nuevas, mucho más progres y abiertas, acordes con la ciudadanía del siglo XXI, tan progre y abierta. Les migrantes serán bienvenides con brazos abiertos, para que trabajen los puestos de trabajo que les españoles no quieren. Les homosexuales tendrán todos los derechos que otorgue la nueva Constitución a les heterosexuales, porque todes somos iguales, siempre y cuando no cuestionemos la institución familiar y la monogamia. La gente podrá manifestarse por sus ideas, pero solamente si no atentan contra el sistema de la república. Si lo hacen, de forma razonable, bueno, les dejarán por aquello de la libertad de expresión. Pero ojo, que si se pasan los gloriosos cuerpos de seguridad de la Tercera República intervendrán. Guardias republicanes. Con elegantes uniformes y modernas armas anti-disturbios. Las grandes empresas se nacionalizarán, para que las paguemos entre todes con el sudor de nuestra frente y, también, para que nos beneficiemos un poquito de precios más asequibles (eso sí, les gestores polítiques se beneficiarán un poco más, solamente un poquitín más). Les polítiques serán más justes, aunque habrá alguna que otra oveja negra (sí, esa gente de derechas que también resulta ser republicana. Vaya). Votarán con consciencia por el pueblo, desde el pueblo, y para el pueblo. Todo por el pueblo. Eso sí, no preguntemos al pueblo, que es tonto y no sabe decidir por sí mismo.

Al año de instaurar la Tercera República  habrá un desfile, el más glorioso que jamás se haya visto en estas tierras patrias republicanas. Los aviones militares volarán los cielos de la capital echando humo (tóxico) de colores. Les soldades marcharán con orgullo bajo la atenta mirada de la persona que elijamos presidente de la república. ¡Todes saludarán a tan valientes hombres y mujeres! La economía irá mejor porque estará gestionada por gente que trabaja para el pueblo. El Estado cuidará de todes nosotres, así que nadie se tiene que preocupar. El Estado llegará a todos los rincones de la geografía. Se abrirán sedes, oficinas, instituciones, para que el pueblo pueda hacer llegar su voz al Congreso. En definitiva, todo será mucho mejor cuando esa gente que se manifiesta con banderas tricolores consigan poner en el Congreso (mediante unos papelitos metidos en cajas) a les suyes.

Entonces les anarquistas seguiremos luchando contra el Estado y la autoridad. Nos darán de hostias guardias republicanes, que suena mejor. Respiraremos gas republicano en las manifestaciones (que nos hagan el favor de ponerlo a tres colores). Nos meterán en cárceles republicanas y no nos llamarán preses polítiques, sino “agentes provocadores que intentan desestabilizar la república.” Nos seguirán matando como lo hace hoy la monarquía parlamentaria. Seguiremos yendo al trabajo a pelearnos con les jefes por un mísero salario (tranquiles, el Estado se ocupa de vuestras pensiones), y cuando organicemos una huelga nos llamarán “derechistas” o “pequeñes burgueses.” Pero, tal vez, la gente consiga vivir más feliz: que te explote una república suena mejor a que te explote una monarquía. Banderitas tricolor para la señora. Gorrito tricolor para el nene. Todes felices, ¡abajo con la monarquía! ¡Viva el poder popular y la Tercera! ¡Que peguen con los huesos en la cárcel esos anarquistas! Total, ya lo hicieron, y algunes dicen que la historia se repite.

Cuando la bandera tricolor se alce en lo alto de los edificios todo habrá cambiado para que, precisamente, nada cambie. Nosotres seguiremos quemando sus banderas, sean del color que sean, hasta que todas sean negras y ya no exista autoridad impuesta en la tierra.


viernes, 10 de enero de 2014

¿Es eso lo que llamáis «vivir»?

El siguiente texto ha sido transcrito en función al texto original, publicado en el número 370 de «La Revista Blanca», a fecha de febrero de 1936. Traducido por E.Muñiz y escrito por Émile Armand, histórico anarcoindividualista francés. A continuación el escrito en cuestión:

El amanecer, levantarse; al paso  largo o poniendo a contribución algún medio de locomoción rápido, dirigirse al «trabajo». Esto es, encerrarse en un local, espacioso o reducido, aireado o falto de aire. Sentado ante una máquina de escribir, teclear para transcribir cartas de las cuales no se escribiría la mitad si hubiese que escribirlas a mano. O bien fabricar, accionando un aparato mecánico, piezas siempre semejantes. O también no alejarse más de cierta distancia de un motor del cual se trata de asegurar la marcha o vigilar su funcionamiento. O finalmente, mecánica y automáticamente, de pie ante un telar, repetir los mismos gestos y hacer los mismos movimientos. Y esto durante horas y horas sin variar, sin gozar de ninguna distracción y sin cambiar de atmósfera. Todos los días.

 ¿Es eso lo que llamáis «vivir»? ¡Producir! ¡Producir más! ¡Producir siempre! Como ayer, como anteayer,  como mañana si no está uno enfermo o muerto. ¿Producir? Cosas que parecen inútiles, pero cuya superfluidad está prohibido discutir. Objetos complicados de los cuales sólo se tiene en las manos una parte, una parte ínfima y de los que ignoramos el conjunto de las fases de fabricación. ¿Producir? Sin saber el destino de su producto. Sin poder negarse a producir para quien no es de vuestro agrado y sin poder hacer exposición de la menor iniciativa individual. Producir pronto, con rapidez. Ser un útil de rendimiento que se estimula, que se apremia, que se atropella, que se agota hasta que ya no puede extraerse nada de él, ni un céntimo de beneficio.

 ¿Es eso lo que llamáis «vivir»? Salir desde por la mañana a caza de la clientela. Perseguir y acosar al comprador serio. Saltar del Metro a un taxi, de un taxi a un autobús, de un autobús a un tranvía eléctrico, a menos que esto no sea en un río cenagoso. Hacer cincuenta visitas en su jornada. Gastar la saliva en ponderar su mercancía y desgañitarse depreciando la de los otros. Volver a casa por la noche, tarde, sobreexcitado, extenuado, inquieto, haciendo desgraciados a cuantos le rodean, vado de toda vida interior y de todo estimulo hada un mejor ser moral.

 ¿Es eso lo que llamáis «vivir»? Palidecer entre las cuatro paredes de una celda; sentir, prevenido, lo desconocido del porvenir que os separa de los que son vuestros y sentís vuestros, por lo menos, por el afecto o por la comunidad de riesgos. Experimentar, condenado, la sensación de que vuestra vida se os escapa y que ya no podéis hacer nada por determinarla. Y esto por espacio de meses y de años. No poder luchar ya. No ser más qué un número, un juguete, un andrajo, un objeto matriculado, vigilado, espiado y explotado. Todo esto mucho más allá de la equivalencia del delito cometido. ¿Es esto lo que llamáis «vivir»?

Vestir una librea. Durante uno, dos o tres años repetir los gestos del matador de hombres. En plena flor de la juventud, en plena explosión de la virilidad, encerrarse en inmensos edificios, de donde no se sale y donde no se vuelve a entrar sino a hora fija. Consumir, pasearse, despertarse y hacer todo y nada, a hora fija. Todo esto para aprender a manejar los instrumentos que quitan la vida a desconocidos. Para prepararse a caer un día, herido por algún proyectil venido de leguas de distancia, proyectado también por manos. Entrenarse para perder o para hacer perecer. Triunfo y peón en manos de los Privilegiados, de los Poderosos, de los Monopolizadores y de los Acaparadores. Mientras que uno no es privilegiado, ni poderoso, ni poseedor de maldita la cosa. ¿Es a esto a lo que llamáis «vivir»?

No poder aprender, amar, aislarse ni deambular a su antojo. Tener que permanecer encerrado cuando luce el sol o cuando las flores de la pradera exhalan sus aromas. No poder trasladarse al Mediodía cuando el cierzo es glacial y cuando la nieve azota nuestras ventanas. Ó al Norte cuando el calor es tórrido y cuando la hierba arde en los campos. Ver ante sí, siempre y por todas partes, leyes, postes fronterizos, morales, convenciones, guardas campestres, jueces, fábricas, cárceles, cuarteles; hombres uniformados que protegen, mantienen o defienden un orden de cosas que entorpecen u obstaculizan la expansión del Individuo.

¿Es a esto a lo  que llamáis «vivir», oh enamorados de la «vida intensa», turiferarios del «progreso», poseedores a la rueda del carro de la «civilización»?

Yo llamo a esto vegetar, llamo a esto morir.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Una mosca negra. Reflexiones sobre las detenciones de 5 anarquistas en Barcelona

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«Ciertamente que una cadena invisible e ideal unía sus espíritus soñadores de una luminosa paz y justicia; y despertaron de su bellísimo sueño con las esposas en las muñecas y amontonados como fieras peligrosas entre los hierros de esta jaula que los encierra.»

La anarquía ante los tribunales, Pietro Gori

A esta altura tod@s l@s compañer@s estarán al tanto de la detención de l@s 5 anarquistas el pasado 13 de noviembre en Barcelona, l@s cuales fueron trasladad@s a Madrid donde pasaron 5 días en aislamiento e incomunicación acusad@s por delitos de terrorismo. Y también que 3 de ell@s (Gerardo, Yune y Valeria) están en libertad condicional y l@s otr@s (Francisco y Mónica) en prisión preventiva.

Las acusaciones

L@s 5 están acusadas de pertenencia a «organización terrorista», estragos consumados y estragos en tentativa.
La Ley Antiterrorista española, la más dura de Europa, necesita para juzgar la existencia de una «organización» cuya simple existencia eleva desproporcionadamente las penas y por lo que la prensa y la acusación (policía y fiscalía) indican se han sacado de la manga la existencia ésta, utilizando el nombre de una coordinación cualquiera (en este caso GAC, según la prensa) y atribuyéndole a ésta intenciones que nada tienen que ver con la de una coordinadora anarquista, recordándonos en todo momento al absurdo proceso del fiscal Marini conocido como «Montaje Marini» el cual se basaba también de la existencia de una sigla, ORAI, que no era nada más ni nada menos que la sigla de un título de un texto llamado «Nueva vuelta de tuerca del capitalismo» de Alfredo Bonanno. Pese a las sutiles diferencias y que en el caso de las recientes detenciones no sabemos mucho a causa del secreto de sumario de la causa porque la investigación sigue en pie, guardan muchas similitudes.

Los medios

Desde un primer momento la prensa ha tenido un papel inquisitorial. Quizás lo que más extrañó a algunos fue el papel principal en esto del periódico El País, ya que su discurso desencajaba con el trato que este periódico da a otros temas o que pese a su tendencia (supuestamente no-fascista) se vea en parte superada. Pero no es de extrañar. Toda la prensa defiende unos intereses, los de la democracia y el Capital. Y que las noticias de este periódico, así como sus marcados acentos (sobre todo en el «origen extranjero» de todos los detenidos), nos sorprenda no es nada más que un toque de atención para todos y todas aquellas que ingenuamente creían que en un momento dado la prensa del Capital «se puede utilizar a nuestro favor».

Las tácticas

Cuando hablamos de represión mediática y policial no nos referimos a que a veces la prensa actúa de manera «policial» o que la policía se aprovecha de su influencia en la prensa por medio de «exclusivas y primicias». Hablamos de eso, también, pero de una forma nada parcial, excepcional o aislada: la prensa apunta y la policía dispara, pero a las armas no las carga el diablo sino la prensa y la policía al unísono. En estos días la expresión «cargar la tinta» ha cobrado mucho sentido.
Para esto no hay más que ver la continuación de las noticias que la prensa de todo el Estado viene dando en el último año y medio (hay un apunte parcial en el texto «Preparando el terreno» aparecido en el periódico anarquista Aversión número 8 -mayo 2013- [ver en web: http://vivalaanarquia.espivblogs.net/?p=15642]) y del que las detenciones del 13 de noviembre no son más que la cúspide. ¿O serán el principio?

Las finalidades

La intención del Poder es bastante evidente, por lo menos para los anarquistas más cercanas a las detenidas y detenidos: aterrorizar. Más allá de las acusaciones concretas, los seguimientos y las detenciones, la desproporción de los medios (policiales y mediáticos) no dejan lugar a dudas. Fuerzas especiales armadas hasta los dientes para detener a dos parejas que se encontraban durmiendo en la cama y otra chica que volvía en bicicleta a su casa; equipos TEDAX que buscaban explosivos y que no encontraron más que unas cerillas; una Brigada de Información que no sabía ni lo que buscaba, aunque cualquier cosa, desde unas gafas de sol hasta un cartel de la Mostra del Llibre Anarquista sirvieron de pruebas; decenas de antidisturbios cerrando la zona y controlando a las detenidas y detenidos. Luego, el trato mediático con imágenes de las detenciones difundidas desde primera hora, los rostros y nombres completos de los detenidos (pese a que ni están condenados y algunos ni siquiera estaban investigados). Así como la sombra de la Audiencia Nacional y todo lo que ella representa (la distancia de los seres cercanos y queridos, prolongadas detenciones, historias de torturas en el imaginario colectivo, etcétera). En fin, crear una paralización e insolidaridad.
Pese a todo esto, desde un primer momento, compañeras y amigas de los y las detenidas no perdieron tiempo y de manera ejemplar, se organizaron para al menos dar una respuesta solidaria hacia las detenidas, que es lo que más fuerza y ánimos da en esos momentos tan duros de aislamiento. El saber que las de fuera no sucumben al chantaje y el miedo es la forma más dulce de soportar el aislamiento y el encierro.

Actualmente Cariñoso y Mónica están dentro. Según sabemos con ánimos y fuerza. Lo mismo l@s que están fuera, que pese a estar en la calle se enfrentan a duras acusaciones. Lo importante, para todos y todas es mantener la calma. La represión no es algo que aparece y desaparece, que se manifiesta solamente cuando saca sus colmillos, sino que es algo que siempre está ahí. Es su sombra, su fantasma la que crea el miedo y no sólo su materialización. Esta situación pone en evidencia una cosa: la anarquía no es un juego. El Poder lo sabe. La posibilidad de autorganización más allá de las redes del Dominio y de la representación, la necesidad de subvertir los conceptos y las normas, con ideas y con prácticas, más allá de todas las fantasías que de un lado y otro de la barricada florecen, más allá de sobredimensionar las capacidades tanto nuestras como suyas.
Hay una cosa que es real y es que dos compañer@s están dentro, otras tres en condicional con restricciones varias. Eso hay que tenerlo en cuenta y es serio, pero más importante es asumir que la acusación de terrorismo pende sobre todas nuestras cabezas. Cualquier forma de disidencia, cualquier acto que desafíe o subvierta la paz social se enfrenta a esta acusación, la brujería del siglo XXI. No olvidemos lo que el escritor irlandés George Bernard Shaw decía hace unos cien años: «Mientras existan las cárceles poco importa quién está adentro y quién está afuera». Lo mismo sucede con la acusación de terrorismo, mientras alguien esté acusado de ella, poco importa quien sea.

¡Solidaridad con las represaliadas, en especial con las que se encuentran encerradas!

Barcelona, 21 de noviembre de 2013

Para escribir a las compas presas:

Francisco Javier Solar Domínguez

C.P MADRID IV, NAVALCARNERO
Ctra. N-V, km. 27.7
28600 – Navalcarnero – Madrid

Mónica Andrea Caballero

C.P MADRID VII, ESTREMERA
Ctra. M-241 KM 5.750
28595 Estremera – Madrid

jueves, 10 de octubre de 2013

Cuestionando la escuela. Alternativas a la educación convencional

“La Escuela (pública, moderna) surge en el siglo XIX para resolver un problema de orden público, para amoldar el material humano a las exigen­cias de la producción (la fábrica) y de la política (la democracia). Reforma moral de la población, tendente a forjar “buenos obreros” y “buenos ciuda­danos”: ese fue su objeto. A partir de entonces, se abre una fisura descomu­nal, un hiato mayúsculo, en la historia de la transmisión del saber y de los procedimientos socializadores: se decreta la reclusión forzosa de la niñez y de la juventud, su confinamiento “educativo”. Desde esa hora y hasta hoy mismo, el “estudiante” se define como un prisionero a tiempo parcial. Pero a la infancia no se la enclaustró, sin más, para “educarla”. Se la encerró y se la encierra para otras cosas…La Escuela “sirve” para combatir y neu­tralizar las restantes esferas de transmisión cultural, las vías alternativas de socializa­ción de los saberes, como apuntó A. Que­rrien -esferas y vías menos permeables a los proyectos político-ideológicos de la institu­cionalidad, a las proclividades adoctrina­doras del Estado. Como anti-calle, y para un mayor control de la subjetividad, la Escuela aspira a la hegemonía educativa. La Escuela secuestra también para conferir a la “actuación pedagógica sobre la conciencia” la duración y la intensidad que requiere a fin de constituir hábitos y estructuras de carácter asimilados, y así lo denunció Bourdieu. Y vale la Escuela, añadió Donzelot, para que la población “interiorice” la pre­eminencia del Estado, organización que impone el rapto temporal de la juventud y fuerza a los padres a cooperar en tal captura y en tal retención. He aquí los propósitos prioritarios de la encarcelación intermitente…”

En estos tiempos de recortes y subidas de tasas en la enseñanza pública y de las consiguientes movilizaciones en contra, se hace ne­cesario (más aún) detenerse a reflexionar sobre qué educación es la que se está defendiendo y cuál es la que realmente queremos. Las pa­labras de Pedro García Olivo reproducidas arriba (extracto de Edu­cación obligatoria, en el nº 3 de la publicación En la Fila de Atrás) nos parecen un buen punto de partida para esta reflexión y crítica de la institución escolar.

La defensa muchas veces (si bien no todas) acrítica de la “educa­ción pública, gratuita y de calidad” que vemos como consigna habitual en estos días, es señal de cómo la escuela ha conseguido situarse en el imaginario colectivo como institución imprescindible, ostentando el monopolio de la distribución del conocimiento en una sociedad donde el aislamiento e individualismo son cada vez mayores y las relaciones comunitarias y su capacidad de transmisión de saberes han sido destruidas. La escuela es aceptada además como un elemento liberador, garante absoluto de la igualdad de oportunidades y oasis salvador de la miseria que amenaza a su alrededor. En definitiva, sin escuela no hay educación, y sin educación, hay pobreza y exclusión social.

Pero la finalidad de la escuela, como señala García Olivo, es bien distinta a la de educar y emancipar. Estas condiciones de monopoli­zación de la transmisión del saber y de aceptación popular de la es­cuela como necesaria y liberadora, hacen de la misma un instrumento de dominación y de perpetuación del orden social tremendamente poderoso.

Hasta ocho horas diarias de reclusión forzosa de la infancia en las que se le prepara para el futuro que le espera en el mundo laboral y en la sociedad adulta en general, enseñando por encima de todo a obedecer a la autoridad, a perseguir la obtención de méritos y recom­pensas y competir por ellos, y a delegar en otras personas la gestión y resolución de las propias necesidades (comenzando con la del propio aprendizaje) y del propio tiempo, mermando su capacidad de identi­ficar las motivaciones e intereses propios.

Otra visión del aprendizaje

Frente a este modelo oficial, existen y han existido a lo largo de los años otras formas de abordar el aprendizaje de los/as niños/as, con diferencias entre sí pero basadas todas ellas en el respeto de sus necesidades e intereses propios. Formas como las escuelas libertarias, la no esco­larización, las pedagogías no directivas, etc., que muestran mediante la práctica que el aprendizaje no tiene que venir impuesto desde fuera y contra la volun­tad y los deseos de los/as niños/as.

Una de las premisas básicas en que se basan estos modelos es el hecho de que aprender es un impulso natural en el ser humano y, por lo tanto, para aprender no hace falta “ser enseñado”. La curio­sidad natural es el principal motor del aprendizaje, de forma que el papel de los/as adultos/as (sean las familias o las personas que ejercen la función de acompañantes de los/as peques en estos espacios) no debe ser el de impartir co­nocimientos, sino facilitarles los medios y servirles de apoyo cuando lo necesiten.

Esta manera de hacer supone una in­dividualización de la enseñanza, elimi­nando el currículum oficial que todos/as deben seguir al mismo ritmo en la escuela convencional. El hecho de que cada niño/a se interese más por unas áreas que otras y que aprenda cosas distintas según su propio ritmo y curiosidad natural no se considera como algo negati­vo, ya que lo que se persigue no es la acumulación de conocimientos sino el desarrollo personal de cada uno/a, tanto en el plano intelectual como en el afectivo, y su autonomía. Por eso se facilitan espacios en los que los/as niños/as puedan tomar sus propias decisiones y resolver sus problemas en colectivo, además de poder elegir a qué actividad dedicarse, siendo ellos/as los/as protagonistas de su proceso vital.

De esto se deriva que no tiene sentido la evaluación de ningún tipo ni los juicios de valor, ya que no se juzga si una actividad o in­terés es mejor o más adecuado que otro y no hay ningún estándar de conocimiento que se pretenda alcanzar.

Igualmente carece de sentido la segregación por edades. La convi­vencia en un mismo espacio de niños/as de distintas edades hace que el ambiente se parezca más a un entorno social cualquiera que a las clases de una escuela convencional.

Estas características descritas son sólo algunos principios básicos tomados como punto de partida en los distintos tipos de escuelas o ambientes educativos no autoritarios, cada uno de ellos con sus par­ticularidades y formas de funcionamiento diferentes. Se nos acaba el espacio y no podemos entrar a describir como nos gustaría algunos ejemplos que están funcionando en la actualidad, pero sí queremos al menos nombrar al menos algunos de ellos para que quien esté interesado/a pueda informarse más en profundidad.

• Tartaruga, proyecto de pedagogía libre (Madrid) www.proyecto­tartaruga.blogspot.com (también se puede encontrar una entrevista al proyecto en el nº18 de esta publicación: www.todoporhacer.org/ entrevista-a-tartaruga-proyecto-de-pedagogia-libre).
• Espacio Waslala (Zaragoza) www.espaciowaslala.wordpress.com
• La Rueda, espacio de aprendizaje vivencial (Zaragoza) www.la­ruedablog.wordpress.com
• Ojo de Agua, ambiente educativo (Alicante) www.ojodeagua.es
•  La Pinya, projecte d’educació lliure (Barcelona)

domingo, 7 de julio de 2013

Hablemos del aborto. Un tema pendiente y urgente en las reflexiones anarquistas

El caso de una niña de 11 años embarazada producto de la violación por su padrastro ha destapado nuevamente un grave problema social que aflige a las mujeres en la región chilena: El Estado prohíbe todo tipo de aborto, incluso el terapéutico, tampoco está permitido en caso de violación.  

 A continuación para ahondar más en el tema comparto un texto escrito por Por J y A malahierba, publicado en El Surco, nº35, Mayo 2012 :

Los primeros meses de este 2012 la agenda política parlamentaria nos brindó la oportunidad de ser espectadores de una antigua riña entre los sectores conservadores y progresistas del circo de la democracia, a propósito del debate sobre el aborto terapéutico. Tras unas semanas de simulados y previsibles debates televisados el senado rechazó la posibilidad de legislar sobre los tres proyectos de ley que buscaban despenalizar el aborto terapéutico (bajo tres supuestos: embarazo inviable, posible riesgo vital para la madre, o violación).  Así que por ahora el Estado chileno seguirá siendo un orgulloso miembro de esa minoría de diez países en el mundo que sanciona  la interrupción del embarazo en cualquiera de sus formas.

Nada que sorprenda,  una vez más se evidencia la hegemonía en el poder de unas familias ligadas a la iglesia y a la burguesía más arcaica de este Estado, que desean seguir moldeando nuestras vidas bajo su autoridad y violencia. Mientras se daban estos debates, en la vida real las mujeres, las más pobres, las más obligadas a cumplir la ley, son forzadas a mantener embarazos que no desean o interrumpirlos “a la mala”, ya que abortar ilegalmente en una clínica es posible, pero cuesta un millón y medio de pesos, por lo que quedan pocas opciones. En este caso la ley que sanciona el aborto fue dejada lista para la democracia liberal por Pinochet y sus secuaces, lo paradójico es que durante la llamada dictadura fue legal por razones médicas.  Esto muestra una de las caras más absurdas de esta democracia made in $hile, hibridación neoliberal y ultra conservadora, donde se evidencian las propias contradicciones en los dogmas del poder. Por una parte las clases gobernantes abogan a la libertad de empresa pero bajo una constante vigilancia moral, hay cosas que no se pueden hacer, pese a que sean un buen negocio.

Dios, el Estado y el patriarcado en nuestros ovarios forzándonos a una maternidad que en muchas ocasiones pone en riesgo tu salud o que simplemente no la quieres. Son muchas las mujeres que deciden abandonar la actitud pasiva e interferir en su embarazo e interrumpirlo, por las razones que ellas estimen oportunas, sean médicas o no,  y dar un paso a la clandestinidad. Lamentablemente es frecuente que con algunas consecuencias aparejadas, como terminar en un hospital, además de la lapidación social desde el momento en que una mujer se le ocurre verbalizar su intención de no ser madre y que termina con la persecución legal cuando esta es consecuente consigo misma. Las penas varían entre los 3 y los 5 años para las mujeres que deciden interrumpir su embarazo, mientras quienes sean acusados de facilitarlo pueden ser condenados desde 541 días a 3 años de cárcel, sancionando el aborto como si se les hubiera usurpado parte de su sagrada propiedad privada, con cárcel. El miedo a este castigo ha terminado con la vida de muchas mujeres, infectadas y escondidas, por negarse a parir más población para las estadísticas de las clases gobernantes. Según informaciones del INE las complicaciones derivadas del llamado aborto ilegal causaron la cuarta parte de las muertes maternas, posicionándose el aborto como la primera causa de mortalidad materna en Chile. No es ninguna novedad afirmar que el Estado nos mata, sin embargo para nosotras esta es sin duda una de sus formas más perversas.
 
Es una obviedad a veces no tan obvia para algunos que algo es ilegal o legal producto de una ley conductista por la cual el Estado y sus dueños nos imponen sus voluntades, organizando nuestros quehaceres, normando nuestra existencia, incluso nuestro cuerpo.  Sabemos que las leyes no se hicieron  para liberarnos, tampoco cuando se trata de leyes que se disfrazan de derechos para los oprimidos, solo se modifican las condiciones de la condena, nada más, y a veces eso resulta agradable en nuestra cotidianidad,  pero solo eso, la soga sigue al cuello, aunque parezca que apriete menos. Por lo tanto la batalla parlamentaria por la despenalización del aborto carecería de un sentido real de liberación, por lo que como anarquistas nos resulta como menos incómodo sumarnos a demandas que buscan mejorar condiciones inmediatas bajo la tutela del Estado. En cambio solemos vernos cómodos en ciertos términos de la romántica clandestinidad, incluso buscamos fomentarlos pese a convivir en la vergonzosa contradicción de la legalidad diaria. En el caso del aborto, la ilegalidad suele ser una opción compleja, ya que su práctica puede aparejar problemas de salud a los que no les podemos dar respuesta sin caer en manos del Estado, en su institución hospitalaria. Rechazamos el Estado y perfeccionarlo mediante luchas por demandas coyunturales, queremos vivir al margen de sus ritmos y en ofensiva contra él, pero la dependencia en la salud capitalista nos hace caer nuevamente en sus garras. Pese a toda la solidaridad que podamos generar, las mujeres seguirán desangrándose en los pasillos del hospital ¿Si hoy el aborto fuera legal te plantearías hacerlo fuera de un hospital?

Reconocernos en la contradicción nos hace crecer, ser menos soberbios y ver más allá del horizonte. La opción no debe ser escapar del conflicto, sino más bien atacarlo desde distintos frentes, que cada cual invente el suyo. Por lo que no vamos a juzgar desde un olimpo de pureza a los individuos que decidan ser parte de una lucha reformista por la despenalización del aborto. Pese a la antipatía que nos suscita la falsa careta emancipadora y el embriagador perfume a comodidad y apatía del reformismo, las demandas sociales estuvieron y están presentes, nos guste o no y no podemos obviar que en este caso despenalizar el aborto sería evitarles a muchas mujeres situaciones de lo más perversas, seguirían esclavas, pero esclavas vivas. No es la intención de este escrito dar una respuesta a la contradicción en la que nos encontramos en torno a la lucha por la legalización del aborto, tampoco ante el uso de la salud estatal,  menos dar cátedra de un que hacer frente a las luchas sociales pro estatales.  Lo que intentamos es acercarnos a un tema poco tratado, que tiene lugares comunes con otras muchas discusiones, pero que también tiene matices únicos.

Un frente de ataque siempre es la solidaridad, el apoyo a las mujeres que decidan dar este paso. Podemos apoyarnos rescatando viejos saberes, creando nuevos y compartiéndolos.  No todos saben de las bondades de las plantas como la borraja, que actúa como píldora del día después natural o no todas conocen páginas seguras de apoyo en la web, para que quien lo necesita pueda informarse (www.womanonwaves.org). Pese a que reconocemos dignamente nuestras limitaciones debemos seguir explorando, creando alternativas, con el fin de recuperar nuestras vidas. Reconquistar el conocimiento de nuestros cuerpos, vivir la sexualidad activamente, de una manera mas que responsable, de respeto contigo misma, no dejar que el sexo sea algo que te suceda, previniendo así posibles embarazos no deseados. Tal vez nos quedan muchas posibilidades de enfrentar esta situación en el tintero, tal vez las expuestas aquí  no son las únicas, tal vez no son siquiera las más importantes, pero es necesario comenzar a hablar, a discutir, a conversar, no en busca de respuestas certeras, sino como una primera aproximación, unas primeras interrogantes, sobre un tema pendiente y urgente en las discusiones anarquistas, como es el aborto y otras cuestiones relacionados a la mujer.

Nos parece importante aclarar que durante  toda la descripción hemos presentado la interrupción de un embarazo como un acto individual de autonomía en base de la libertad para decidir sobre la propia vida, y así lo entendemos, pero también creemos que esta acción esta marcada por un contexto que no podemos evadir, y este contexto es el sistema de dominación capitalista. ¿Si la vida no estuviera mercantilizada, si los hijos no fueran entendidos como propiedad, abrazaríamos tanto esta vía? Podríamos especular largamente sobre esto, se dice que abortos ha habido desde casi siempre, a lo largo de toda la historia conocida, por lo que no podemos caer en la idealización de un mundo libre donde no habrá dolor, ni pena, ni abortos voluntarios, sin embargo naturalizar la práctica del aborto como un deber ser sin reconocer la trama en donde está inserta también nos puede llevar a afirmaciones peligrosas. Si no entendemos la maternidad como obligatoria, tampoco el aborto es la respuesta universal, dependerá de la voluntad de la mujer libre, son las cosas de la libertad. Los animamos a teorizar.

Un último punto que no queremos dejar de abordar es el cuestionarnos el silencio mezquino que ha ignorado esta situación vivida por las mujeres durante ya demasiado tiempo. No hay conversatorios, ni periódicos, ni fanzine, ni canción, sobre el aborto. No nos podemos evitar preguntar: ¿si los hombres abortasen estarían estos temas más instaurados en nuestras batallas cotidianas? Aquí nos topamos con un viejo conflicto en torno a la subordinación de la mujer en la vida y en las luchas, pero lejos de querer enquistar la discusión buscando víctimas y verdugos,  deseamos abrir el debate y la acción conjunta en torno a las propias cadenas que arrastramos. Es importante la incorporación de los temas que atañen a las mujeres dentro de los espacios ácratas, de manera que nos deshagamos del idioma sexista y machista que sigue preponderando dentro de nuestros espacios comunes y podamos hacer que temas como el de la opresión de género,  o el aborto sean parte de las discusiones diarias y permanentes. No creemos que este sea un tema solo de mujeres, no solidarizamos con los presos políticos solo si vemos privada nuestra propia libertad, la solidaridad tampoco debe detenerse en las fronteras imaginarias del género. Juntos podemos jugar a desaprender de nuestros ser hombre y ser mujer, descargar de las identidades de género  los significados que se les han impuesto por siglos. Nosotras no existimos para parir y cuidar y los hombres si  pueden llorar. Deconstruyamos y destruyamos al hombre y a la mujer, a la maternidad y a la paternidad, a la familia y a la sexualidad y comencemos de nuevo, entonces….¿Jugamos?

Por J y A malahierba

Publicado en El Surco, nº35, Mayo 2012




“Puede que me arresten, me procesen y me metan en la cárcel, pero nunca me callaré; nunca asentiré o me someteré a la autoridad, nunca haré las paces con un sistema que degrada a la mujer a una mera incubadora y que se ceba con sus inocentes víctimas.”

Emma Goldman (La palabra como arma)

viernes, 19 de abril de 2013

Por un primero de mayo combativo, no folclórico

El 1º de Mayo no puede ser un día de fiesta, ni podemos tomárnoslo como un festivo laboral, ni convertirlo en una celebración folclórica. El trasfondo y el significado de este día son de toda la clase obrera. Podemos pensar que es algo del pasado, algo que ya no tiene nada que ver con nosotros/as, ya que fue en el siglo XIX y estamos en el siglo XXI. Podemos pensar que la situación de los/as trabajadores/as entonces era totalmente distinta a la nuestra, o que la sociedad ha cambiado y de nada sirve tener presente un día como este. O podemos convertirlo en un día donde disfrazarnos, dar un paseo con unos/as cuantos/as liberados/as sindicales y unas banderitas de plástico, echarnos unas risas, tomarnos unas cañas y volvernos a nuestras casas.
Ante la situación actual de la clase obrera, es vital y deber de todos/as los/as anarquistas volver a darle contenido reivindicativo a este día, el cual debería ser de paro total en todo el país y no solo una festividad reconocida y amparada por el gobierno.
El sentido del 1º de Mayo viene de la conmemoración de la revuelta de Haymarket en Chicago, EEUU. En plena revolución industrial, desde el 1 de Mayo de 1886, se vinieron dando una serie de protestas y huelgas para reivindicar la jornada laboral de 8 horas. Esta reivindicación era uno de los máximos exponentes en el movimiento obrero internacional, a través del lema: ocho horas de trabajo, ocho horas para el descanso y ocho horas para la cultura; ya que las jornadas laborales de los/as trabajadores/as (hombres, mujeres y niños/as) podían llegar a las 16 horas fácilmente con un sueldo miserable. Más de 200.000 trabajadores/as conseguirían la reducción de jornada por la sola amenaza de huelga el 1 de Mayo. En Chicago, las movilizaciones continuaron el 2 y el 3 de Mayo.
Tras un montaje policial con un artefacto explosivo al finalizar una manifestación pacífica que iba a ser brutalmente reprimida, se hizo un juicio farsa, reconocido históricamente como ilegítimo y malintencionado, contra ocho militantes obreros de tendencia anarquista, condenando a muerte a cinco de ellos y a reclusión a otros tres:
  • Samuel Fielden, inmigrante ingles de 39 años y obrero textil fue condenado a cadena perpetua.
  • Oscar Neebe, estadounidense de 36 años y vendedor fue condenado a 15 años de trabajos forzosos.
  • Michael Schwab, inmigrante alemán de 33 años y tipógrafo fue condenado a cadena perpetua.
  • George Engel, inmigrante alemán de 50 años y tipógrafo fue condenado a muerte en la horca.
  • Adolf Fischer, inmigrante alemán de 30 años y periodista fue condenado a muerte en la horca.
  • Albert Parsons, estadounidense de 39 años y periodista fue condenado a muerte en la horca.
  • August Vicent Theodore Spies, inmigrante alemán de 31 años y periodista fue condenado a muerte en la horca.
  • Louis Lingg, inmigrante alemán de 22 años y carpintero fue condenado a muerte y se suicidó en su propia celda.
No olvidemos que, en España, las 8 horas no llegaron hasta el año 1919, a través de la huelga general que se vivió en Barcelona durante el conflicto con la central eléctrica “La Canadiense”, auspiciado por la CNT. En la misma, se paralizó el 70% de la industria. Ganado el conflicto, se implantó esta reivindicación obrera internacional, las 8 horas.
Actualmente la situación de la clase obrera en España cada vez dista menos de las condiciones en las que vivían los obreros del siglo XIX. Si nos paramos a pensar, podemos ver que vivimos en un país con más del 25% de la población activa en situación de desempleo. Esta situación crea enormes dramas personales y sociales: la mayor parte de la población joven y de los/as trabajadores/as en paro no tiene acceso al mercado laboral, por lo que no tienen acceso a adquirir lo más básico para la supervivencia y el desarrollo personal; las familias se desestructuran; se genera un sentimiento de fracaso que lleva a la desesperación, a la drogadicción o al suicidio; se desahucian a los/as trabajadores/as de las viviendas construidas con las manos y el sudor de otros/as trabajadores/as, de las cuales se apoderan los bancos y por las que nos obligan a pagar la mayor parte del sueldo en forma de hipoteca durante 40 o 50 años.
Los/as que pueden trabajar se enfrentan a la precariedad y a la flexibilidad en el mercado laboral, el cual no da estabilidad a los/as trabajadores/as para llevar una vida digna, mantiene a los/as jóvenes en una precariedad absoluta con la promesa de conseguir un puesto fijo en cualquier empresa que solo busca mano de obra flexible y barata.
El paro funciona como un látigo que azota la espalda de los/as obreros/as para meterles miedo y que solo hace que agachen la cabeza y obedezcan, para que no sean ellos/as los/as que se queden en la calle, sin posibilidad alguna de volver a acceder al mercado laboral, arruinando así su vida y la de su familia.
Las medidas de protección social que ha repartido el gobierno a través del plan PREPARA, se han visto totalmente insuficientes, y, lejos de frenar la agitación social como se pretendía, solo han creado nuevos dependientes de los subsidios estatales que nunca podrán llegar a volver a adquirir autonomía como individuos y reincorporarse al mercado laboral. Así pues, la forma en la que el gobierno quiere enfrentarse a la agitación social que desde hace unos años se extiende por la península e islas, se basa en invertir en nuevos cuerpos represivos, armar a la policía, aumentar sus efectivos, aumentar el control social y, por tanto, la represión contra cualquier tipo de movimiento social.
Uno de los objetivos de esta vuelta de tuerca que supone la crisis en Europa, es el desmantelamiento y privatización del sector social, educativo y sanitario del que se gozaba hasta ahora, para que sean las empresas privadas las que gestionen nuestras vidas. Seremos tratados como clientes y mercancía que requieren un servicio y pagarán por el mismo. La gente con mejor poder adquisitivo tendrá un acceso mejor a la sanidad, mientras que los/as trabajadores/as tendremos una sanidad pésima o directamente no tendremos acceso a la misma. Así es como funciona el modelo norteamericano, y como dentro de poco funcionará en España.
Seremos adiestrados en las escuelas y las universidades como entes productivos y competitivos al servicio de los/as empresarios/as. Todo/a aquel/la que no se adapte a este funcionamiento, será desechado y no tendrá acceso nunca al mercado laboral. A las universidades solo tendrán acceso quienes tengan dinero, mientras que los/as hijos/as de los/as obreros/as serán rechazados/as. Estas mismas serán gestionadas por entidades privadas que adiestrarán al antojo y según las necesidades del mercado en cada momento.
Otro objetivo es el desmantelamiento completo del sector de producción en España, dejando a este país como una marca comercial para el turismo. La industria, ya desde tiempos del PSOE en los años 80, está siendo desmantelada y deslocalizada a países en vías de desarrollo, donde la mano de obra es mucho más barata y cuya situación política es mucho más férrea y autoritaria que la española. Así pues, es ya bien sabido cómo las principales marcas del sector textil tienen sus fábricas en Asia. Adidas tiene fábricas proveedoras en la India y China donde trabajan niños/as (jornadas de 12 horas y duermen en el suelo de la fábrica), mujeres a las que se acosa sexualmente, y la regularización de la relación laboral es prácticamente inexistente (salario por debajo de la legalidad, trabas a la actividad sindical, castigos físicos, salarios de 21 céntimos de euro a la hora, imposibilidad de coger bajas por enfermedad, control de embarazos, etc.).
Para no irnos más lejos, uno de los españoles más ricos del mundo, Amancio Ortega, ha engordado su emporio de Inditex deslocalizando las fábricas de España a otros países para ser más competitivo. Su última desfachatez ha sido el cierre de Confecciones Corrochano de Talavera de la Reina para trasladar la producción a Marruecos, dejando en la calle a 50 familias. Allí, las trabajadoras tendrán un contrato esclavista (si llegan a tenerlo), una jornada laboral de más de 50 horas semanales con una carga de trabajo mucho mayor, un salario mucho menor que el de España y una nula libertad de sindicación ni de organización. Además, el vicepresidente de este emporio ha declarado de manera reciente que acepta el trabajo infantil como “un mal menor”.
Tampoco debemos olvidar que parte de la culpa de estas situaciones la tenemos todos/as aquellos/as que nos dejamos llevar por las campañas de marketing, y nos hemos acostumbrado a consumir de forma continuada por mero placer, sin necesidad de ello, y que buscamos comprar cada vez más barato, para poder comprar más cantidad y más a menudo.
Viendo la nula disposición de los/as empresarios/as españoles/as para solucionar algo más que aquello que les conviene, como la congelación y reducción de salarios, limitar el derecho a huelga, limitar la actividad sindical, flexibilizar el mercado laboral, y vivir sin hacer nada más que enriquecerse del trabajo de los/as demás, podemos echar un vistazo a los/as políticos/as. Estos/as llevan años y años enriqueciéndose, robando y expoliando a los/as pobres a base de pelotazos urbanísticos, malversación de fondos, concesiones y favores de empresas privadas, y viviendo de subvenciones, sin producir absolutamente nada. Nos dan la imagen de la derecha y de la izquierda, de que todos miran por los/as trabajadores/as, con la desfachatez de presentarse el PP como el partido popular de los/as trabajadores/as, o el PSOE como el partido socialista de los/as obreros/as. Tras más de 35 años de democracia a medias, ha quedado totalmente demostrado que, tanto el PP y el PSOE, como otros más minoritarios, como IU y UPyD, carecen de orientación ideológica definida, ya que solo crean cargos para que los/as amigos/as de las cabezas visibles puedan parasitar sin trabajar ni producir. Velan tanto por sus intereses, como por los de los/as empresarios/as, la alta nobleza y los grandes bancos, y se aseguran un buen retiro como consejeros/as en las grandes empresas, como Telefónica, Gas Natural, Iberdrola, etc. Así pues, los términos “izquierda” y “derecha” han sido abolidos del panorama político y electoral desde la transición. Tenemos una clase política que se comporta como lo que es, empresarios/as que engañan a los/as trabajadores/as con marketing y discursos bonitos a través de personas carismáticas, para legitimar el sistema político postfranquista y el económico capitalista que nos ahoga tanto a nosotros/as, como al planeta, a pasos agigantados.
Una mención especial en el engranaje del capitalismo la tienen los sindicatos. La gran mayoría depende del gobierno, ya que están subvencionados por el mismo y no tienen ningún pudor en comportarse como auténticas empresas gestoras de conflictos laborales. Tienen delegados/as con privilegios sobre los/as demás trabajadores/as, funcionan de manera verticalista, se presentan a elecciones sindicales haciendo promesas como si fuesen políticos/as, y desmovilizando a los/as trabajadores/as, haciéndolos/as ajenos/as a la conflictividad, firman EREs y reciben dinero por la hazaña, tienen asalariados/as a los/as que explotan y por cuya producción y plusvalía ganan dinero, aplican las reformas laborales entre sus asalariados/as, no tienen reparos en ir de la mano de la policía y de apoyar sus luchas, están metidos en casos de corrupción política, etc. Han perdido su función de defensa de los/as trabajadores/as; actualmente tienen como objetivo ahogar y dirigir al fracaso cualquier tipo de agitación obrera. La última prueba del servilismo de los sindicatos a los intereses de la patronal y del gobierno la tenemos en Iberia, donde los mayoritarios han firmado 3.141 despidos a espaldas de los/as trabajadores/as, así como la paz social con la empresa.
Viendo la situación de la clase obrera en España en el siglo XXI, con un férreo sistema capitalista, una clase política parásita que se legitima y sustenta en base a la represión y al exterminio, y una pérdida de derechos constante de la clase obrera, se hace legítimo dar al 1º de Mayo sentido como una jornada de lucha contra el miedo y los ataques que recibimos constantemente de los/as empresarios/as y del gobierno.
Abogamos por un 1º de Mayo que rompa con las organizaciones de izquierdas tradicionales (PSOE, IU, UGT, CCOO, etc.), las cuales, como se ha argumentando anteriormente, solo son organizaciones subvencionadas y mantenidas por el poder, y que mantienen vivo el engranaje capitalista. Abogamos por un 1º de Mayo en el que los/as trabajadores/as pierdan el miedo al látigo del paro y al fracaso, digan basta, se rebelen y sean capaces de organizarse entre iguales en los centros de trabajo, de estudio y en las calles. En el que se muestre a los/as demás que el anarcosindicalismo es la mejor forma de defensa de nuestros intereses como trabajadores/as, y de promoción de la autogestión a través de la toma de fábricas y tierras, o construyendo otras iniciativas desde la autogestión y el asamblearismo, demostrando que se puede vivir sin empresarios/as, siendo los/as trabajadores/as los/as dueños/as de nuestra producción y de nuestras vidas.
Por un 1º de Mayo combativo y anarquista que haga ver que hoy, como en 1886, los/as explotadores/as y el poder encontrarán resistencia y personas con la intención de construir un mundo justo sin explotación, sin guerras entre pueblos y sin desigualdad.

El principio fundamental de la anarquía es la abolición del salario y la sustitución del actual sistema industrial y autoritario por un sistema de libre cooperación universal, el único que puede resolver el conflicto que se prepara. La sociedad actual sólo vive por medio de la represión, y nosotros hemos aconsejado una revolución social de los trabajadores contra este sistema de fuerza. Si voy a ser ahorcado por mis ideas anarquistas, está bien: mátenme.
Albert Parsons
Asesinado por el gobierno de EEUU en la horca por los sucesos de Chicago

Grupo Anarquista Tierra
Federación Anarquista Ibérica (FAI)
Internacional de Federaciones Anarquistas (IFA)

http://www.i-f-a.org/index.php/es/2012-11-27-16-29-10/292-1-de-mayo-combativo-no-foclorico

miércoles, 6 de marzo de 2013

El carácter autoritario y el anti-autoritario

Al estudiar la teoría de la evolución de las especies de Darwin, nos ha hecho pensar inconscientemente que la competencia entre individuos ocasiona su evolución. No obstante, lo que es realmente determinante es cuando esas teorías se extrapolan a la sociedad, conocido como el darwinismo social. Se nos ha hecho creer que las jerarquías son el orden natural, una ley de vida, que unos deben mandar y otros obedecer porque el ser humano está embrutecido y si no es sometido por un poder, sería el caos. Esto implica que quienes no sean capaces de decidir sobre su vida, obedezcan y mientras, otros que busquen el poder vayan escalando pisoteando a quien se quede atrás.

Desde edades tempranas estuvimos sometidos a la autoridad de los padres, pues todavía no somos responsables y necesitamos que nos orienten. Sin embargo, en vez de dejar progresivamente mayor libertad al individuo conforme vaya creciendo, se sigue manteniendo esa autoridad. Ello ocasiona que en la mente del ser humano se desarrolle el carácter autoritario que consiste en el deseo de revancha y venganza contra aquellos que lo han sometido, buscando ponerse por encima de ellos, o también someterse a un poder fuerte para sentirse superior y poder humillar a quienes son considerados inferiores. Incluso añado al sujeto pasivo, pues éste se somete ciegamente a la autoridad anónima de la opinión pública y discrimina a quien se desmarque de esa opinión de las mayorías para no sentirse aislado.

Mostramos ese carácter autoritario en mayor o menor medida cuando tratamos de imponer alguna idea que defendemos, o cuando ejecutamos una orden ciegamente con el fin de “joder a quien un día nos hizo una putada”. La existencia de jerarquías ocasiona que la gran mayoría acabe interiorizando el carácter autoritario y muchos no se dan cuenta de su propio comportamiento, aunque otros lo justifican aludiendo a la falacia “el hombre es un lobo para el hombre” (Hobbes). Vemos en los fascistas y en los militares la máxima expresión del carácter autoritario, donde quien ocupa la cima impone a raja tabla su voluntad y se destina solamente a dirigir las vidas de sus súbditos, de quienes esperan una obediencia ciega y los amenaza con la muerte o un durísimo castigo si osaran rechistar. En las capas intermedias de esa jerarquía encontramos individuos que siguen rígidamente las reglas impuestas a la vez que somete a los que se encuentran en las capas inferiores. En la base es igual que en las capas intermedias, solo que éstos humillan a quienes no compartan su opinión. Pero no es solo en los fascismos donde se manifiesta este carácter autoritario. En todas las sociedades donde existan jerarquías se da este caso, que aflora muy tímida o sutilmente.
La soberbia, la prepotencia, la arrogancia, el mirar por encima del hombro, el subestimar a los demás, el acatar órdenes de superiores y obligar a que otros también los obedezca, el no saber escuchar… son algunos de los síntomas más relevantes para detectar el carácter autoritario que, desgraciadamente, todavía entre unos pocos anarquistas se conservan. Las consecuencias de haber recibido una educación autoritaria nos lleva al desprecio del vecino o a formar vínculos superficiales, aunque con honrosas excepciones, en que el individuo acaba tomando conciencia, sepa que las jerarquías son una lacra y que el carácter autoritario solo acaba perjudicando tanto a sí mismo como al resto.

En contraposición, el carácter anti-autoritario supone la defensa de la horizontalidad, de no ansiar la revancha para pisotear al vecino sino la eliminación de cualquier tipo de dominación y subordinación. Para fomentar este tipo de carácter es necesario la formación y el aprendizaje mutuos, donde el que enseña no ejerza ninguna autoridad sobre el que aprenda sino que le apoya en su proceso didáctico. Este carácter parte de la libertad como base para el desarrollo del individuo, de la oportunidad de poder realizarse sin tener ningún obstáculo de por medio que lo canalice hacia intereses de una minoría, de adquirir su responsabilidad en vez de delegarla y el no reprimir el «yo». Podríamos señalar algunas características como la solidaridad (que no caridad), la empatía, la humildad (no como sumisión sino como el reconocer a otros), el respeto a los iguales, la desobediencia, la autocrítica, saber escuchar…

 La existencia de relaciones autoritarias entre individuos ocasiona que la sociedad se corrompa. Ni los que ostentan el poder ni los que se someten duermen tranquilos: los primeros por miedo a perder su posición y los segundos, degradados, cada vez más sumidos en el libertinaje. Por ello, es importante y necesario trabajar la reflexión y tratar de corregir ese carácter autoritario con el que hemos crecido.